No me sale escribir, los dedos se desplizan como nieve en un patín, o en en una patineta Martineta!, esas que están por el centro. Los chicos vuelan, y están en el barrio de las columnas, que es tan frío, que me dan ganas de darle un abracito, y decirle el sol sale a la mañana ahí cerquita del río, tal vez si te estirás un poco te pega en la cara - en tu cara de columna- y vas a ser un poquito menos gris.
Cuando voy en colectivo por allá no es que no las quiero ver, a ustedes tan altas e imponentes en su barrio característico, es que el metal del vehículo volador ese no me deja verlas. Tal vez me quiera proteger (los colectivos me quieren proteger), andá a saber de qué, pero el colectivo es lo único que me entiende, sabe de mí, por eso siempre que me subo me está esperando el último asiento a la izquierda. (Flor, vení)
Dejá de hablarme que estoy viajando de un lugar cuerdo, a otro cuerdo. No quiero interferencias en mi cerebro, ah y a veces siento el calor del motor, y es acogedor.
Qué rápido se marchitan las hojas, casi tanto como una flor, pero el pecho se arruga y se encoge, no me tengas miedo, yo me encojo igual que vos cuando alguien me ve. Chau hojita, te tiro, total, a las dos cuadras nuevamente encuentro semejante belleza bajo mis pies, y seguís siendo la misma..
martes, 12 de junio de 2007
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1 comentario:
HORRIBLE
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